Alberto Grieve

Lima, 1951

“Se dice que la pintura está muerta. El reto es decir cosas nuevas con el mismo vocabulario…, Tengo mis brochas y mis pinturas, ellas son mi abecedario.”

A. G.

Alberto Grieve ha desarrollado su proceso de creación como una exploración en profundidad de la relación entre pintura y percepción visual.

La pintura de Grieve es el testimonio vital de una aventura plástica, desde una temprana pintura de cierta filiación geométrica, con patrones repetitivos en sus inicios, a una abstracción de fuerte carga psíquica que manifiesta la tensión entre el análisis y el sentimiento, y declara una apasionada poética del color. A través del tiempo, Grieve mantiene la estructura de sus cuadros, aunque con evidentes variantes en los trazos.

El universo plástico de Grieve es de alguna manera disciplinadamente hermético y autosuficiente: nada existe en su pintura que no sea intrínsecamente pictórico. Esa manera hermética de relacionarse con la pintura paradójicamente la que consigue potenciar y transmitir su mayor logro cuando nos enfrentamos a su trabajo: cada pintura, cada dibujo de Alberto Grieve es un estudio sobre la libertad y sus infinitas posibilidades.

Habiendo hecho sus estudios en Inchbald School of Design y Saint Martin’s School of Art en Inglaterra, Grieve ha trabajado y vivido en Londres, Paris y Nueva York. Hasta fines de los 90 regresa al Perú. Tiene en su haber numerosas exposiciones individuales y colectivas en diversos países.

Actualmente Alberto Grieve y trabaja en Lima.