GALERÍA FORUM
DESDE 1974
AV. LARCO 1150 SÓTANO
MIRAFLORES LIMA PERÚ
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Max Hernádez Calvo nos dice en la presentación del catálogo: “” Hay un particular setido del vínculo que carga la obra de Mónica Gonzales Raaijen en la que el concepto de habitar parce erigirse como eje. En el conjunto de obras presentado, una imagen se aloha dentro de otra, una realidad se halla okupando otra. Es, pues la habitabilidad de la imagen, de la representación, aquello que estas obras exploran. Las imágenes halladas por la artista atestiguan el recuso de la apropiación, no obstante mas allá del mero hacer suya una imagen su trabajo tamboén registra el esfuerzo por pertenecer a ella. De hecho, si las imágenes han sido apropiadas, lo han sido por otras imágenes. Las imágenes-okupantes intentan construir un terreno simultáneamente propio y ajeno. Apropiado para sentirse en casa, impropio paa realmente serlo. sin embargo ya no queda claro quien okupa a quien, cual es el parásito y cual el anfitrión. La apropiación parace ser también una labor de rescate, Lo que se leva a cabo es un reciclaje de objetos e imágenes de desecho: casi ruinas, como lo son la materia orgánica extirpada, el souvenir que nadie extraña, las viejas fotos de desconocidos. Paradójicamente, sin embargo, aún proviniendo del vertedero, las escenas que son retratadas resultan inalcanzables en su utopismo. Múltiples objetos y técnicas conviven en esta muestra cuya lógica contradictoria establece relaciones imposibles entre los elementos presentados/representados. Tal (des)relación aparece a nivel temático, en tanto alude a una intimidad difícil, continuamente postergada, seimpre irrumpida y desplazada, incluso por el esfuerzo mismo de constituirla, al fin. Una intimidad confundida con lo doméstico en donde lo hogareño irrumpe violentamente y consiguientemente la morada no cesa de desplazarse. Este desconcierto se insinúa es sus escenas idílicasm en sus paraísos bucólicos pero irremediablemente esquizoides. espacios que apostando por su especialidad, siendo únicos, son pura imagen y ésta es radical e infinitamente repetible. Espacios regidos por el juego de las representaciones, por el desenfreno de lo sentidos imposibles. Allí están sus obras (des)esctructuradas por medio de desdoblamientos especulares, patrones de repetición y reiteraciones obsesivas. A fin de cuentas la apropiación puede remitir a lo doble: tuyo y mío, pero a la larga de nadie,””