GALERÍA FORUM
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El próximo jueves 12 de Marzo, Rustha Luna Pozzi Escot inaugura en la Galería Forum su tercera individual, primera que realiza en Lima, joven talentosa nacida en Lima en 1973, egresada de la Universidad Católica en la especialidad de escultura, realizó estudios de post grado en la Universidad Michel Montaigne Burdeos, Francia, en donde vive y trabaja.

En Francia, Rustha descubre el potencial de la imagen, particularmente el que corresponde al medio fotográfico. Hoy su trabajo muestra una enriquecida conjunción que pone en juego prácticas vernaculares, habilidades manuales, formas de producción muchas veces consideradas menores, conjugadas todas ellas con las tecnologías más vinculadas con lo urbano y las ciberculturas. El bordado, el tejido de punto, la costura y la cerámica, le han aportado valiosas enseñanzas. Ella los aprovecha y reinventa su uso, liberándolos de la servidumbre doméstica a la cual se encuentran generalmente vinculados. En el curso trazado por el postfeminismo de los años 90, esta joven artista propone reconsiderar la problemática de identidad, de lo femenino a escalas insospechadas. Sin recurrir a la censura sistemática de la feminidad que preconizaba el militantismo sectario y a veces agresivo del primer feminismo, y sin tomar partido de manera radical, Rustha Luna Pozzi-Escott opta por una vision más universal. En lugar del gesto ofensivo, ella prefiere blandir las armas de la ironía y jugar con las seducciones paródicas de la imagen para imponer un bien orientado trabajo tanto hacia preocupaciones sociales como a los arcanos de su intimidad. Las relaciones de dominación, una cierta crítica a las sociedades patriarcales: ella revisa todo el campo de representaciones de los conformismos asociados al género, llevando a cabo a lo largo de todo su recorrido artístico una « guerra de sexos » alimentada por sus propios fantasmas y teñida de recuerdos.

La serie de mujeres armadas que se presenta en paralelo, en la Galería Forum y en el Museo de Arte Contemporáneo de Burdeos, cuestiona los estereotipos y su pertenencia geográfica. En este conjunto de fotografías de formato imponente, es la propia artista quien posa pero que al mismo tiempo se desvanece detrás de los personajes que pone en escena. Cada figura encarna un continente y el conjunto de las imágenes constituye un abánico barroco de retratos que celebra los mestizajes culturales y las transversalidades étnicas. Desde la mujer africana aparejada de ruleros que sirve para reconstituir un boubou tradicional, al ropaje más austero de la geisha asiática cuyo kimono se compone de una acumulación de algodones desmaquilladores. Rustha Luna Pozzi-Escot retoma los gestos y los signos de lo cotidiano y multiplica los nuevos rumbos de los accesorios cosméticos y otros utensilios que participan en las estrategias femeninas de embellecimiento. De esta manera, estas figuras llaman la atención por la excentricidad de sus atuendos mientras que, al mismo tiempo, alzan las armas frente al espectador y rechazan las miradas que podrían estar cargadas de demasiado fetichichismo. Rustha Luna Pozzi-Escot elabora una panoplia de vestimentas a partir de la intersección de mitos, de tradiciones populares y de la parodia carnavalesca, en una búsqueda siempre viva y plena de singularidad. Otras producciones entablan lazos con los rituales propios de la cultura de masas.

Las Imágenes Bordadas, iniciadas en el 2004, operan una confrontación de géneros, y vuelven a poner bajo la luz el funcionamiento de las relaciones jerárquicas a la vez que plantean el cuestionamiento del culto. En este conjunto, la artista combina autorretratos y representaciones de «estrellas». Bordando cuidadosamente los contornos de Bob Marley, Jim Morrison o hasta el Che Guevara, inscribe punto por punto en la «carne» fotográfica los rasgos someramente esbozados de un ícono mediático que se inmiscuye en cada retrato como un fantasma obsesionante. Esta operación de bordado deja al reverso de cada imagen los trazos indelebles de un hilo negro que invade las líneas de su rostro.