GALERÍA FORUM
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Silvia Westphalen, quien es una de las escultoras más talentosas y destacadas del medio, inaugura su exposición individual en la Galería Forum el 24 de  Junio.

Tanto el inicio de su actividad artística como su formación, la comienza en Europa, su período formativo fue centralmente en  Portugal con el destacado escultor Joao Cutineiro. Después de  un importante recorrido con exposiciones en  Europa, Estados Unidos y Méjico, regresa al Perú en  donde actualmente reside y trabaja.

Para Silvia, artista de fina sensibilidad,  la piedra es  el material con el que se siente más afín y el que usa  y modela con gran habilidad y maestría, es el material que le plantea los retos e interrogantes acordes a su sensibilidad y su necesidad creativa. “El mármol es un material variado y muy rico- comenta la artista- cada piedra tiene una forma distinta de  romperse, una historia y una sensualidad fascinantes. Ellas nos dan libertad para trabajar. La naturaleza ya las hizo bellas con esas coloridas manchas que luego las incorporo a mi composición.”

Para esta oportunidad Westphalen ha trabajado 18 piezas, realizadas en onix, travertino, mármol,  incorporando la Piedra de Huamanga a los mármoles que siempre usa en sus piezas por la comunicación que encuentra entre lo que quiere decir y el material escogido. Las obras hablan a través de líneas y formas, de movimientos fluidos y sensuales, como erosionados y marcados por el viento logrando magistrales resultados. 

Basándose en metáforas hace dos años  tomó como inspiración el río, el agua y su recorrido, para esta individual a la que a denominado “Atrapaviento” se basa en la fuerza que trae el viento y la lluvia y la  huella que deja marcada en la piedra el paso del tiempo.
Sea Río, sea viento, Silvia dibuja directamente sobre la piedra haciendo sus incisiones, siendo ahora mas sensuales y redondeadas sus líneas, una mayor intervención de la escultora en la piedra, enriqueciéndola, buscando especialmente el silencio, el ritmo, la luz,  hasta conseguir una vez más que la piedra hable.

Exposición de obligada visita, donde el espectador saldrá siempre gratificado y enriquecido.